Mujeres de El Valle analizan la publicidad desde una perspectiva de género

0
299

¿Es sexista la publicidad, aún en el siglo XXI? La respuesta es que sí, que todavía surgen nuevos anuncios que siguen perpetuando los roles tradicionalmente asignados a cada género, ajenos a los cambios sociales y a las nuevas realidades vividas por muchas mujeres. Se trata de un tema en continuo debate, y por eso las vecinas de El Valle han querido participar en una charla en la que se debatieron esta y otras cuestiones relacionadas con la publicidad y la perspectiva de género.

La charla tuvo lugar ayer en el centro Guadalinfo de El Valle con motivo del Día Internacional de la Mujer (que se conmemoró el pasado ocho de marzo) y estaba enmarcada en las diferentes actividades que el Centro de Información a la Mujer de El Valle de Lecrín (CIM) ha desarrollado por toda la comarca.

La informadora, Trini, mostró a las asistentes varios anuncios publicitarios en los que existía una clara desigualdad entre los papeles que desempeñan hombres y mujeres. Perfumes, desodorantes, cremas… Anuncios configurados desde una mirada masculina que limitan las posibilidades de éxito social para las mujeres al seguimiento de unos modelos de belleza. “No se entiende, por ejemplo, porqué un anuncio de fragancia masculina muestra a los hombres haciendo alguna acción, ya sea un deporte o un trabajo, y en los anuncios de fragancias femeninas las mujeres aparecen levitando, como en las nubes”, indicó Trini.

Asimismo, hay otros spot que presentan a los cuerpos de las mujeres y sus cambios debidos a la edad como ‘problemas’ que es preciso ocultar o corregir. Otros, además, siguen manteniendo el tradicional reparto de espacios, asignando a las mujeres roles de limpieza, cuidados y alimentación familiar. “Empiezan a aparecer hombres en anuncios de limpieza, pero no los presentan como hombres dedicados al cuidado de su casa, sino como profesionales remunerados, justo al contrario que las mujeres”, explicó Trini. La informadora también hizo especial hincapié en la “gran diferencia” que existe entre los anuncios que publicitan juguetes destinados a los niños y los que van dirigidos a las niñas.