La Ruta del Azahar, señalizada y homologada por la Federación Andaluza de Montañismo

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El municipio de El Valle ya dispone de una ruta de senderismo totalmente señalizada y homologada por la Federación Andaluza de Montañismo.

Se trata de la Ruta del Azahar, que discurre entre los pueblos de Melegís y Restábal y cuyo recorrido, suave y apto para todos los públicos, permite al senderista disfrutar de bellos paisajes de naranjos y limoneros, así como de los ríos y acequias de agua que se abren a su paso.

De este modo, el Ayuntamiento del municipio atiende la demanda incesante de turistas y visitantes que, cada vez más, llegan a El Valle con la intención de realizar actividades de ocio al aire libre aprovechando la belleza del paisaje y el microclima especial que posee. En esta línea, el objetivo del Consistorio es hacer lo propio con otras rutas muy transitadas en El Valle con el fin de atraer al turismo y favorecer la riqueza del municipio.

Ruta del Azahar

La Ruta del Azahar es un sendero circular de unos cinco kilómetros aproximadamente que discurre entre Melegís y Restábal y que puede realizarse en poco más de una hora y media. Además de a pie, también es accesible en bicicleta y a caballo.

El recorrido comienza en el Mirador de las Alvirillas (Melegís) y antes de adentrarse en el campo pasa por los lugares más emblemáticos del pueblo, como el Lavadero o la Iglesia, declarada Bien de Interés Cultural.

Tras pasar por la fuente de El Pilar y su mirador, abandona Melegís y desciende hacia el río Torrente, donde coincide durante unos cientos de metros con el GR 7. Avanza entre huertas y campos de naranjos hasta alcanzar el río Dúrcal, disfrutando de las vistas sobre el castillo de Murchas. A partir de aquí continua por pista de tierra siguiendo el curso del río, entre cañaverales y campos de cultivo, hasta que cruza el río de Albuñuelas justo donde se une con el Dúrcal y forman el río Ízbor. En este punto alcanza la población de Restábal y la carretera GR-3204 donde vuelve a coincidir durante apenas unos metros con el GR 7. Lo abandona para descender al río Ízbor pasando bajo el puente de la carretera y siguiendo su cauce hacia la cola del pantano de Béznar, que bordea por su izquierda. Tras volver a cruzar el río Torrente, justo antes de su desembocadura en el pantano, se inicia una pronunciada subida que llevará de nuevo a la carretera GR-3204 y al mirador de las Alvirillas, punto de inicio de este agradable sendero.

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