En El Valle, la magia se hace arte

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Concluyen las becas Al Raso donde diez alumnos de la Facultad de Bellas Artes han desarrollado su trabajo en el municipio durante el mes de julio

No tienen trabajos para casa ni exámenes, pero han seguido aprendiendo igual que lo han hecho en clase durante todo el curso. Ha sido un mes intenso, distinto y lleno de descubrimientos. Los diez alumnos de la Facultad de Bellas Artes que han participado en las Becas al Raso, celebradas durante el mes de julio en El Valle, han concluido sus obras en una nueva edición de las becas pensada bajo la temática de ‘La Gran Maga’.

Tras llegar y conocer el lugar, hacerse con sus gentes y habituarse a trabajar en un sitio nuevo, han creado y expuesto sus obras. Esta ha sido su misión, vivir dedicados a un proyecto con el que han intentado transmitir sus vivencias, sus pensamientos y sus sentimientos en contacto con el terreno.

Pintura, montajes, videos, fotografías… los trabajos realizados por los alumnos han sido muy variados y originales. Y todos ellos han sido mostrados al público a través de una exposición final instalada en los diferentes talleres en los que han trabajado los becarios.

Acompañados por el coordinador de la beca, Víctor Borrego, y por el alcalde del Ayuntamiento de El Valle, Juan Antonio Palomino, además de familiares, amigos y antiguos alumnos, los becarios han explicado en qué consisten sus trabajos.

Obras llamativas

En la exposición final se han podido encontrar obras tan llamativas como las de María Vera, que ha montado su propio laboratorio de fotografía estenopeica, la técnica mediante la cual se obtienen fotografías y negativos sin prácticamente nada de equipo. Se realiza con una cámara estenopeica, una de las cámaras fotográficas más sencillas, que normalmente está dotada de película fotográfica y una lámina con de un agujero del grosor de una aguja. A este agujero se le denomina estenopo y da nombre a la técnica. Pero María, en vez de utilizar película fotográfica, ha utilizado papel.

Se trata de un gran trabajo si tenemos en cuenta que todas las herramientas del laboratorio, ya en desuso y muy difíciles de encontrar, han sido recopiladas y rescatadas por la propia artista hasta componer un espacio bastante profesional donde mostrar sus fotografías del entorno y del lugar donde ha estado trabajando.
Por su parte, Susana Viñolo, ha basado su obra en la iconografía de El Valle bajo el título ‘Aguaflama’. Una recopilación de imágenes por las cuáles puede reconocerse un lugar y con el agua como elemento muy presente en los ríos fuentes de El Valle. Ha representado además íconos tan típicos de la tierra como los símbolos que llevan pintados la cerámica de Fajalauza, y los ha mezclado con las diversas pintadas que pueden verse en paredes de las calles.

Otro de los trabajos más llamativos ha sido el de Patricia, basado en ‘El Dormir’, y las respuestas fisiológicas del acto del dormir y la parte onírica de los sueños. En la planta de un edificio ha representado un dormitorio con diversos mensajes sobre esta temática. “Es un discurso basado en mi experiencia pero abierto para que cada persona experimente su propio sueño”, explicó la autora.